sábado, 21 de agosto de 2010

Aire Acondicionado, cómo ahorrar cada día (II)



Ayer explicaba el Ahorro Energético (y económico) que se puede obtener con el Aire Acondicionado en función del tipo de aparato que se vaya a comprar. Ver artículo 


Todavía se puede añadir ahorro, o lo que es lo mismo, menos gasto, teniendo en cuenta los consejos que voy a dar a continuación.

Comenzaré por la casa. Debe estar completamente aisladadel exterior, ajustando ventanas para que no pueda entrar aire del exterior. Esto es válido para el invierno y para el verano.

La ubicación de la unidad exterior (compresor) es importante. Si es posible, que no le esté dando el sol para que no vaya más forzado (y más consumo).

Vamos ahora con la “Temperatura Ideal”.  Es aconsejable graduar la temperatura entre los 22 y los 25 grados centígrados, procurando no alcanzar más de 12º de reducción respecto al exterior, pues cada grado menos de temperatura se convertirá en un mayor consumo del 8%.

Hay que tener en cuenta que en el aire acondicionado se da también la "sensación térmica", que va condicionada no solo por la temperatura, sino también tanto o más por el grado de la humedad relativa del aire. El aparato rebaja la humedad, dejándola alrededor del 50 %, con lo que la temperatura entre 22 y 25 grados es muy confortable. Este efecto de reducción de la humedad lo trataré más ampliamente en otro momento, pues afecta no solo al aire acondicionado, sino también a los frigoríficos, ventiladores, secadoras, etc.

Huir de la mala costumbre, cuando se pone en marcha el Aire Acondicionado, de poner menos temperatura de la Ideal ya descrita, para cambiarla luego a la Ideal, porque además de no acelerar el tiempo necesario, finalmente se consumirá más.

Por último, es conveniente un mantenimiento del aparato, especialmente los filtros del evaporador (unidad interior), que se extraen fácilmente sacando o levantando la rejilla frontal del aparato. Los filtros deben limpiarse con frecuencia y al menos una vez al año.

Siguiendo estos consejos obtendrás un elevado grado de confort, tanto en invierno como en verano, y a un coste inferior al que pensabas. Y además, en invierno, ahorrarás mucho dinero cada día en calefacción utilizando la Bomba de Calor.








viernes, 20 de agosto de 2010

Aire Acondicionado, cómo ahorrar cada día (I)



El Aire Acondicionado puede resultarte mucho más económico de lo que piensas. Si no lo has comprado ya, o tienes idea de cambiarlo, toma nota de lo que te voy a comentar.

El equipo no tiene por qué ser el más caro. Solo debe reunir una serie de características que te  voy a comentar. Y si las reúne, compra el más económico siempre y cuando confíes en el Distribuidor donde vayas a comprarlo y te garantice un buen Servicio Técnico y de Instalación. Ver los artículos sobre el tema


En primer lugar, debe tener Eficiencia Energética A, que ahorra hasta un 45 % de la energía respecto a un equipo de Eficiencia energética C. Con esta elección nos vamos a menos de la mitad del consumo de un aparato antiguo, de más de 10 años.

En segundo lugar, analiza el sistema de calefacción que tienes. Si es eléctrica, No dudes en comprar un Aire Acondicionado con Bomba de Calor. Este sistema sirve para enfriar en verano y calentar en invierno, invirtiendo el sistema, bombeando el calor del verano al exterior y haciendo lo contrario en invierno. De esta manera se ahorra más de la mitad de la electricidad necesaria para calentar con un calefactor eléctrico. Ver más detalles en los artículos ya citados.

El tercer punto de ahorro es que el Aire Acondicionado que vayas a comprar tenga el Sistema Inverter. La diferencia con el sistema tradicional es que en lugar de trabajar el compresor siempre al máximo ritmo, con momentos de paro y marcha, en el sistema Inverter el compresor trabaja a pleno ritmo hasta alcanzar la temperatura programada, pero luego va manteniendo la temperatura prácticamente constante, pero a baja velocidad, no con saltos o tirones que consumen más energía, pudiendo ahorra hasta un 30 %. Más información sobre el sistema Inverter la encontrarás también en los mencionados artículos.

Mañana os hablaré de otras formas complementarias de ahorrar energía en el Aire Acondicionado, como temperatura ideal, mantenimiento con limpieza de filtros…

jueves, 19 de agosto de 2010

¿Cuánto hay que pagar al Servicio Técnico fuera de garantía?




Hay cuatro conceptos de pago: Desplazamiento, Mano de Obra, Recambios e IVA. Veamos cada uno de ellos.

El Desplazamiento puede facturarse de dos maneras:

a) Tanto fijo por intervención. Normalmente se cobra como media hora de Mano de Obra, y se aplica en Línea Blanca, donde hay más reparaciones en zona y rutas que en Aire Acondicionado, por ejemplo.

b) Por kilometraje, a tanto el kilómetro, que incluye el tiempo empleado en desplazarse y el coste/km. del vehículo. Se aplica en rutas largas con pocas intervenciones y en Aire Acondicionado. Este sistema es más caro que el anterior.

La Mano de Obra, en Línea Blanca, se cobra media hora como mínimo por intrevención, y si pasa de este tiempo, en fracciones de cuartos de hora.

El coste de los recambios viene determinado por el fabricante, en una Lista de Precios Oficial.

El  IVA es el general, actualmente el 18 %.

Todo eso está muy claro -podrías decirme- pero ¿Cuánto supone por cada concepto y cómo se controla?. Veámoslo.

El coste de la Mano de Obra, en un mercado libre como el español, no puede fijarla nadie. Es cada Servicio quien lo establece. Eso sí, con una recomendación “de acuerdo con el mercado salarial de la plaza”. Para ser prácticos: actualmente se está cobrando por este concepto entre 40 y 60 euros la hora. Por lo tanto, la reparación mínima, por este concepto, sería media hora, o sea, entre 20 y 30 euros por media hora. Luego, a fracciones de cuarto de hora.

Y el Desplazamiento?. Ya he dicho que un sistema es el equivalente a media hora de Mano de Obra, y el otro sistema, a tanto el km.

¿Y cómo saber cuánto nos van a cobrar?

Todos los Servicios Técnicos tienen la obligación de tener expuesto en el Tablón de Anuncios, en un lugar bien visible del local del Servicio, entre otros puntos, los siguientes:
  • Coste Mano de Obra por tiempo de trabajo
  • Coste del Desplazamiento
  • Recargos por Servicios Urgentes (si los hubiere)
El Servicio está obligado, además, a que el técnico que efectúa la reparación en el domicilio del usuario, lleve hojas informativasconteniendo estos datos de cobro (y otros), para su entrega al usuario que lo solicite.

No obstante lo dicho, si el Servicio Técnico es Oficial de Fabricante, normalmente es éste quien impone las tarifas, y controla su cumplimiento. Esta es otra de las razones por las que siempre aconsejo, tanto en Garantía como fuera de élla, recurrir al Servicio Técnico Oficial del Fabricante. ¿Cómo conseguir sus datos? ir a ANFEL (Asociación Nacional de Fabricantes de Electrodomésticos) y allí encontraréis el teléfono de contacto para cada marca.
En próximas ocasiones iré ampliando información sobre las obligaciones de los Servicios Técnicos…

Para más información sobre los cobros de los Servicios y en la garantía, ver el artículo

lunes, 16 de agosto de 2010

¿Quién garantiza los Electrodomésticos?

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La Ley 23/2003, de 10 de Junio de 2003, "Garantías en la venta de bienes de consumo", llamada también "Garantía Europea de dos años", establece, en el artículo 4º, "Responsabilidad del vendedor y derechos del consumidor", lo siguiente: "El vendedor responderá ante el consumidor de cualquier falta de conformidad que exista en el momento de la entrega del aparato..."

Así pues, en contra de la práctica habitual, quien debe responder , en todo caso, ante un problema del aparato, es el Vendedor. Sin embargo, en una nota publicada en aquellas fechas por el Ministerio de Economía Sanidad y consumo, decía textualmente: "para cualquier reclamación "También puede dirigirse, a los Servicios Técnicos del fabricante para reparaciones".... Indudablemente, sí para reparaciones, pero eso no exime de su responsabilidad al vendedor.


Aconsejo que, al principio de la garantía, se informe al vendedor del problema. El podrá canalizarlo al Servicio del Fabricante, pero es interesante dejar constancia por si posteriormente se complicaran las cosas y hubiera que demandar un cambio del aparato.

¿Por qué el vendedor es el responsable y no el fabricante directamente o a través de su servicio técnico? Muy sencillo: Es el vendedor quien informa de los datos del aparato, explica sus características y aconseja al comprador lo que más le interese . Y además, tiene la obligación de que el aparato cumpla exactamente lo que él publicita..

Por consiguiente, cuando se produce un problema por "falta de conformidad" con lo que el vendedor "te ha vendido", es él quien debe responder, bien directamente, bién recurriendo al Servico de la Marca.

Resumiendo: la Obligación Legal de resolver los problemas es del vendedor, quien a su vez, posteriormente, puede revertir los costes del problema al fabricante, según se establece en la misma Ley.

En otros países europeos, Francia poor ejemplo, es el Vendedor quien asume todos los problemas, atendiendo incluso la Asistencia Técnica. Y esto es así desde el comienzo de la venta de estos aparatos, a mediador del siglo pasado... Otro día explicaremos el por qué, en este asunto, España es tamnién diferente.

  

¿Qué cubre la Garantía Europea de dos años en los electrodomésticos?



En  mi artículo La Garantía de los electrodomésticos     hablaba de la Garantía Europea de dos años aplicable a los electrodomésticos. 
Decía que en principio las reparaciones del Servicio Técnico Oficial de Fabricante en estos dos primeros años parece que tengan que ser gratuítas en su totalidad para los usuarios. Pero no es así.

Vamos a analizar qué cubre realmente la "Garantía europea de dos años" en las intervenciones efectuadas en este período. Obsérvese que he dicho Intervenciones (del Servicio Técnico), NO Reparaciones...


Lo primero será concretar que la Garantía cubre cualquier anomalía que pueda presentarse en el aparato. Según el artículo 4º de la Ley 23/2003, "El vendedor responderá ante el consumidor de cualquier falta de conformidad que exista en el momento de la entrega del aparato. Se reconoce al consumidor el derecho a la reparación del aparato...de manera gratuita.

Pero... ¿Todas las solicitudes de reparación al Servicio Técnico son averías?. Pues no. Una estadística realizada personalmente por el que esto escribe  sobre las intervenciones (demandas de Servicio) efectuadas en una gama de aparatos de marca propia vendidos por unos grandes almacenes en el año 2007, y sobre una muestra de más de 11.000 intervenciones, se demostraba que el 52 % de las intervenciones efectuadas por el Servicio Técnico en toda España no eran averías. Se llamaba al Servicio Técnico por no haber entendido bien las explicaciones dadas por el vendedor, que el personal que le llevó el aparato no le explicó su funcionamiento, que "pensaba" que el ruido que hacía podía ser una avería, que no había corriente en el enchufe, que usaba mal los programas, etc.

Lógicamente toda intervención solicitada que no resulte una avería del aparato, el Servicio Técnico está aobligado a cobrar, pues ni el Distribuidor ni la Marca le van a pagar la intervención (desplazamiento y tiempo invertido).

Otra posibilidad de que el Servicio tenga que cobrar la reparación es cuando el aparato se utiliza no como uso doméstico, sino comercial o industrial. Por ejemplo, para su uso en un bar o restaurante. En este caso se considera uso inadecuado del aparato y pierde toda la Garantía.

Qeda claro pues cuándo debe pagarse al Servicio Técnico: siempre que no haya avería o por uso indebido del aparato.

Esto era así hasta hace tres años, que una de las primeras marcas mundiales, implantada en España,  puso en práctica el cobro del desplazamiento en garantía a partir del 7º mes. O sea, la garantía total solo quedó en los seis primeros meses. El motivo? Pues el siguiente: La Ley dice que si la "falta de conformidad" se manifiesta durante los seis primeros meses desde le entrega del aparato, el defecto ya existía en el momento de la entrega. Por consiguiente, la responsabilidad de solucionarlo sin ningún cargo es del Distribuidor (vendedor), que puede trasladarse, como de hecho se hace siempre, al Fabricante, a través del Servicio Técnico). 


En este caso, la "carga de la prueba" de demostrar que no es avería le corresponde al Distribuidor/Fabricante. Pero en cambio, si la avería se presenta pasados los seis primeros meses, el consumidor deberá demostrar que la falta de conformidad existía en el momento de la venta. O sea, la "carga de la prueba" le corresponde en este caso al comprador. ¿Cómo lo puede demostrar el usuario? Pues "pidiéndole" al Servicio Técnico que se desplace a su domicilio para averiguar si es una avería o no del electrodoméstico. Si nos basamos en este criterio, el usuario debe pagar el desplazamiento.

Esta interpretación de la Ley 23/2003 ha sido recogida por varios Fabricantes y Marcas de electrodomésticos, que la han incorporado a su garantía, por lo que es interesante preguntar, en el momento de la compra del electrodoméstico, si la marca a comnprar incluye la garantía total durante dos años o debe pagarse el desplazamiento a partir de 7º  mes de uso.    



domingo, 15 de agosto de 2010

LEDs: la iluminación más económica del presente-FUTURO


Ayer hablaba sobre las bombillas de bajo consumo, que ahorran hasta un 80 % de electricidad. Ver Ahorra cada día con bombillas de bajo consumo Hoy toca hablar de su próximo sustituto: los LEDs, acrónimo en inglés de “Diodo Emisor de Luz, que ahorran todavía más, pues gastan la mitad de las bombillas de bajo consumo.

El diodo está compuesto por un semiconductor que cuando se le aplica una pequeña cantidad de corriente, emite luz de un determinado color, según el material del que está compuesto el semiconductor, que va desde el ultravioleta (entonces se llaman UV LED), hasta el infrarrojo, (IR  LED), que no se ve por el ojo humano, por ejemplo, la de los mandos a distancia.

Otra particularidad de los LEDS es que toda la corriente consumida, que es muy poca, se convierte en luz. La cantidad de corriente de consumo depende del material del LED, y está entre 10 y 40 miliamperios (mA), a una tensión entre 2 y 4 voltios.  Cuanto más bajo es el consumo (mA), mayor rendimiento energético tiene el LED. Pero, por el contrario, cuanto mayor sea el consumo, más grande será la intensidad luminosa. Por eso, en cada tipo de LED hay que llegar a unas cifras que consigan un buen rendimiento y también una buena intensidad luminosa.

Los LEDs se empleaban ya (algunos tipos, de color rojo y verde) desde la década de los 60, principalmente como luz de los pilotos de aparatos electrodomésticos y electrónicos. Eran los más fáciles de construir y los más baratos. Pero no era así con los de luz azul, hasta la llegada la década de los 90, que con la mezcla de dos componentes, se consiguió obtener los LEDs azules más baratos.

Una vez se dispuso de los colores rojo, verde y azul a un precio razonable, podía hacerse la luz blanca, formada por la mezcla a partes iguales de los tres colores. Actualmente se hace la luz blanca con un diodo azul recubierto de fósforo que da amarillo (amarillo = rojo + verde). La combinación da el blanco.

El ahorro con los LEDs  es muy significativo. He confeccionado esta tabla donde se indican , por tipo de bombilla, la Eficiencia Lumínica, los Lúmenes por vatio consumido, el consumo comparativo en base a 100 vatios en la de incandescencia, y el porcentaje de ahorro en cada tipo respecto a la de incandescencia.

Tipo Bombilla:
Incandescente
Bajo consumo
LED
Eficiencia Lumínica
1
6,75
11,5
Lúmenes por vatio
13
90
150
      Consumo en vatios
100
14,4
8,7
Ahorro Eléctrico %
0%
85%
91,30%

Como puede verse, el ahorro es importante, por lo que ya se están empezando a emplear, si bien su coste es todavía elevado, aunque compensa su larguísima duración: más de 50.000 horas. O sea, cinco veces más que las de bajo consumo y 50 veces más que las incandescentes.

Es la iluminación que se impondrá en los próximos años. Ahorrar cada día un 91 % de energía en iluminación bien merece la pena.

sábado, 14 de agosto de 2010

Ahorra cada día con bombillas de bajo consumo


Con las bombillas de bajo consumo puedes ahorrar cada día mucho dinero, pues gastan un 80 % menos de energía eléctrica para dar la misma luz que las bombillas  normales de incandescencia.


En 1879, Edison perfeccionó la bombilla incandescente  utilizando como filamento fibras de bambú carbonizadas, con lo que consiguió que el invento funcionara durante 48 horas seguidas. Luego este invento ha sido perfeccionado continuamente hasta la actualidad, que el filamento es de tungsteno o de wolframio, y el interior de la bombilla se llena de cripton, gas inerte que evita la volatilización del filamento con el calor. En la bombilla incandescente, solo el 2,5 % de la electricidad consumida se transforma en luz. El resto, el 77,5 %se convierte en calor. Visto así, el rendimiento de estas bombillas es bajísimo.


Los tubos fluorescentes fueron inventados poco después por Hewitt, en 1903, pero no tuvieron mucho éxito por la luz que proporcionan, que no favorece los colores de la piel de las personas, por lo que, después de perfeccionarlos, solo se han utilizado para oficinas, colegios, hospitales, etc, pero no en el hogar.


Una evolución de los tubos fluorescentes ha sido la bombilla de bajo consumo. Es un tubo fluorescente corto, que tiene un casquillo idéntico a las bombillas de incandescencia, por lo que puede sustituirlas sin ninguna dificultad. Tienen la ventaja de consumir muy poca electricidad para dar la misma cantidad de luz, pues casi no se calientan.

Las bombillas de bajo consumo gastan hasta un 80 % menos de electricidad que una de incandescencia, por ejemplo, una de 20 vatios de bajo consumo equivale, en cuanto a la luz que facilita, a una bombilla incandescente de 100 vatios. O sea, 5 veces menos, o lo que es lo miasmo, ahorra un 80 %.


Además del reducido consumo, estas bombillas duran 10 veces más que las normales, o sea, 10.000 horas de funcionamiento contra 1.000 horas las de incandescencia. Eso sí, cuestan un poco más, pero se amortizan en muy poco tiempo. Veamos un caso práctico comparativo.

En la vida de una bombilla de bajo consumo, de 10.000 horas, consumirá 20 vatios/hora, o sea, 0,020 kw/hora, que multiplicado por 10.000 horas serán 200 kw/hora en su vida útil. La de incandescencia, con la misma luz consume 100 vatios/hora, o sea, 0,1 kw/hora y en 10.000 horas (se gastarían 10 bombillas) consumirían 1.000 kw/hora.

Suponiendo un coste de 0,15 euros por cada kw/hora, tendríamos un coste de electricidad en la vida útil de la de bajo consumo de 30 euros, y en la de incandescencia sería de 150 euros. La diferencia en coste de electricidad a favor de la de bajo consumo es de 150 -30  = 120 euros.


Calculando que la bombilla esté funcionando 10 horas al día, la de bajo consumo duraría 2,74 años. El ahorro por año sería 42 euros. ¿Cuántas bombillas tienes en tu casa? ¿Diez? Pues ahí tienes  un ahorro anual de 420 euros.

Sin contar los efectos positivos del ahorro energético para el medio ambiente por menor consumo de electricidad, que es de varias toneladas de CO2 en la vida útil de las bombillas…

Piénsalo. Por tu bien y por el de todos, cambia tus bombillas de incandescencia por las de bajo consumo.